Cambiar uno o más cursos

Cambiar su especialidad puede ayudarle a descubrir sus fortalezas ocultas

Sus días de universidad han comenzado, con su futuro por delante, y de repente ve múltiples opciones disponibles.

¿Qué hacer cuando el camino de estudio que usted pensaba que era el mejor de repente no lo es, o si otro camino parece más atractivo?

Cualquier persona que haya decidido cambiar su especialidad universitaria deberá enfrentar esas preguntas.

Katherine, analista financiera, comenzó la universidad como estudiante de ingeniería biomédica en la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland.

Dijo que a fines de su segundo año, mientras tomaba clases más específicas para su especialidad, se dio cuenta de que “no podía imaginarme en una carrera en ingeniería biomédica. Ese tipo de especialización no encajaba bien con todos mis intereses y fortalezas.”

Julie, maestra, ya estaba en su segunda escuela y segunda especialidad cuando decidió cambiar de nuevo. Después de comenzar su primer año como estudiante de piano y canto, decidió cambiarse a inglés con una subespecialización en ciencias políticas. Cuando se trasladó a la Universidad de Nebraska-Omaha, el departamento de ciencias políticas no le pareció adecuado.

“Así que probé algunos cursos de educación, los disfruté y elegí la enseñanza”, contó.

Cuando Katherine supo que quería optar por una nueva carrera, se reunió con un coordinador de estudios de pregrado, quien la dirigió hacia un vicerrector para hablar sobre sus objetivos y opciones.

Ella redujo sus opciones a una especialización relacionada con los negocios, y luego recibió más orientación de un vicerrector en la Facultad de Administración de Weatherhead de Case Western.

“Él me ayudó a determinar las clases básicas que necesitaría, así como las diferentes opciones disponibles que eran más especializadas”, describió. “Después de tomar todas mis clases generales de negocios que me permitieron vislumbrar diferentes temas como finanzas, contabilidad, mercadotecnia, economía, … pude descubrir cuáles eran mis puntos fuertes y en qué estaba más interesada.”

Katherine explica que se benefició de un sólido programa de administración de negocios en Case Western y de haber tomado clases para una de las especialidades que contaban como requisitos generales para otra. Terminó su carrera en cuatro años, e incluso tuvo tiempo para jugar softball.

Sin embargo, Julie se vio perjudicada financieramente y en sus estudios cuando cambió de carrera. Estaba en el segundo semestre del tercer año al llegar a Omaha, y le tomó tres años más de cursos antes de graduarse.

“Pero mirando hacia atrás, no lo veo como algo negativo”, reflexionó. “He tenido unos estudios fantásticos debido a esos cambios en mi carrera universitaria.”

El consejo de Julie a cualquiera que esté considerando un cambio importante se deriva de su experiencia, como ella dice, “ser una estudiante de música… estaba matando mi amor por la música”.

“Un cambio de carrera debe hacerse porque el contenido no es apasionante; no porque sea difícil”, explicó. “Me apasioné por la educación. También tomé clases difíciles, pero nunca detesté los cursos ni me sentí abatida por lo que estaba aprendiendo.”

Katherine alienta a los estudiantes a “que sean voluntarios, se interioricen con el trabajo o traten de experimentar qué especialidad están estudiando de primera mano”.

“También recomendaría programar una cita con un consejero o decano de su colegio o universidad. Su trabajo es ayudar y brindar orientación, por lo que siempre están dispuestos a ayudar a los estudiantes a lo largo de su camino hacia el diploma. No teman hacer preguntas.”

No importa cuántas veces cambie de especialización, aún puede usar sus fondos my529 para gastos de educación superior que califican.